Si congelamos los alimentos correctamente podremos evitar intoxicaciones y conseguiremos conservar sus propiedades.

Gracias a este sistema podemos disponer de alimentos que no son de esta temporada. También de platos que ya están cocinados, y de esta forma ahorramos tiempo y dinero.
Ahora que llegan los meses de verano, hay que tener más precaución si no queremos tener problemas de salud, como consecuencia de una incorrecta manipulación de los alimentos. Una de las más intoxicaciones más comunes es la salmonelosis.
-Al comprar productos que necesitan congelarse tenemos que llevarlos a casa inmediatamente, con lo que te recomendamos que, al hacer la compra, cojas esos alimentos en el último momento, así no se romperá la cadena de frío.
-Nunca congeles un alimento que ha sido congelado, porque eso resta calidad al alimento y hay más probabilidad de que aumente la aparición de bacterias.
-Antes de congelar un alimento, tiene que haberse enfriado, ya que el calor que desprende podría deteriorar el resto de alimentos congelados.
– Es mejor congelar la comida en pequeñas porciones para que se acelere el proceso de congelación y descongelación. También evitaremos desperdiciar lo que no se vaya a consumir, y si decidimos descongelarlo en el microondas, evitaremos que se queme la parte exterior y siga congelada la parte interior.
– Lo mejor es utilizar bolsas de congelación o tuppers que cierren herméticamente y etiquetarlos con el nombre del alimento y la fecha de congelación, colocando en el fondo los más recientes.

Se recomienda congelar:
– Queso rallado, queso fresco y queso azul.
– Huevos. Batidos o con la yema separada de la clara. Si son huevos cocidos es mejor pelarlos antes de congelarlos.
– Almejas, mejillones y berberechos, tienen que abrirse al vapor y congelarse en un recipiente con el agua que han desprendido.
Cuando congelamos líquidos, el volumen aumenta al congelarse, así que es mejor no llenar demasiado el contenedor.
– Frutos secos. Se pueden sacar un par de minutos antes de consumirlos. Pero también se pueden usar congelados.
– Fruta. Congelar troceada en capas y agregar azúcar por encima. Los melocotones, albaricoques o cerezas son frutas delicadas. Lo mejor es congelarla con almíbar. Las frutas del bosque se pueden congelar al natural.
NO se recomienda congelar:
– Quesos de pasta dura.
– Pepinos y verduras ricas en agua, como por ejemplo: la lechuga.
– Postres. Flanes, merengues, cremas, budines y tartas decoradas con fruta pierden consistencia.

La duración de los alimentos congelados varía según las estrellas del congelador. Lo más habitual:
– Carnes y aves: hasta 10 meses.
– Pescados: hasta 6 meses.
– Verduras: hasta 12 meses.
– Frutas, hasta 8 meses.
– Pan hasta 2 meses
– Quesos tiernos y setas hasta 6 meses.
Lo mejor es no alargar el tiempo de congelación de los alimentos, porque cuanto más tiempo lleven, más propiedades perderán.

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